domingo, 26 de abril de 2009

Hummus


Hoy os traigo una receta sacada de un libro que os recomiendo 100%, se llama “Aroma Árabe”, escrito por Salah Mahal, palestino que aunque nació en Nablús, acabo en Barcelona estudiando Medicina en la especialidad de Dermatología y en Geografía e Historia, en este libro nos desvela fabulosas recetas además de relatos estupendos, anécdotas y costumbres del mundo árabe. Es muy ameno de leer y si encima os gusta este tipo de comida, donde abundan las especias, los olores, el té, las carnes, el azúcar… seguro que os enganchara.

Me ha llamado la atención de este libro las diferencias que hay en una misma receta dependiendo de los distintos países, por el significado o las propiedades que se otorgan a cada plato y por la forma y el momento del día en que se consumen en sus lugares de origen.

Es una estupenda recopilación gastronómica sacada de las mujeres de Egipto hasta el Líbano, desde el Magreb hasta Palestina, en las ciudades más modernas y en las zonas rurales más aisladas.

Esta receta, como no podía ser de otra manera, por la sangre que le corre, se la dedico a mi amiga Belen S. y a su familia entera (también por su puesto al último miembro que ha llegado a ella), que son todos estupendos y maravillosos y están siempre para lo bueno y para lo malo, y por supuesto Belencita si cuando leas la receta crees que debes añadir o corregir algo estaré super orgullosa de tu aportación y ya si tu padre le da el visto bueno… ni te cuento jaja, de todas formas ya sabes que espero una recetita vuestra para publicar aquí en el blog eh? así que ya podéis ir pensando alguna cosilla rica para sorprender ok?

El hummus, o puré de garbanzos, es uno de los platos reyes por excelencia en todo Oriente Medio. Desde los orígenes de este plato, a principios del siglo XX, y hasta los años setenta, el hummus estaba destinado únicamente al desayuno.

A pesar de que el plato es muy pequeño y contiene poca cantidad de puré, los comensales sueltan de forma automática la palabra tfadaluh (invitación a comer), a cualquiera que pase por delante y les eche una simple mirada.

A mi me encanta untarme en una buena rebanada de pan tostadito una capa bastante generosa de hummus, también queda muy bien acompañado, en esa misma rebanada, de tapenade (paté de aceitunas), untas una capa finita de tapenade y encima el hummus, incluso puedes volver a poner encima un poquito de tapenade otra vez (como una bolita en algún extremo o en el centro de la rebanada).


Y sin más historias, vamos a la receta ya de verdad:


Ingredientes:

 
  • ¼ kg de garbanzos cocidos (una lata o un bote de conserva)
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 2 dientes de ajo medianos machacados (debido al fuerte sabor del ajo, esta cantidad es muy variable, en función del gusto del personal)
  • ½ vasito de zumo de limón
  • ½ vasito de tahina (pasta hecha a partir de semillas de sésamo, no es imprescindible, yo no la puse, aunque intentare encontrarla y para la próxima vez hacer el hummus con ella)
  • 1 tacita de agua
  • 1 cucharada grande de yogur (opcional, sirve para blanquear el puré)


Preparación:

  • Batir todos los ingredientes en una batidora hasta obtener un puré ligeramente sólido.
  • Extienda el puré en un plato plano y decore con granitos de garbanzos cocidos, hilillos de aceite de oliva, trocitos de perejil fresco y una pizca de comino en polvo. Si desea obtener un puré de máxima finura y uniformidad, pique los garbanzos en una picadora eléctrica (yo use la thermomix).


Variaciones:

  • Hay cocineros que decoran el centro del plato con trocitos de cebolla y carne picada fritas con aceite.
  • En Beirut hay una variación moderna que consiste en decorar el plato con grandes cantidades de piñones dorados en mantequilla.


Sugerencias:

El problema más frecuente que surge en la preparación del hummus es la textura final que se obtiene al batir los ingredientes. Para obtener la textura adecuada, se deben observar estos pequeños detalles:

  • Si la textura del puré resulta muy diluida, será necesario añadir una cucharada grande de garbanzos y otra de tahina.
  • Si la textura resulta muy pastosa se añade poco a poco, y mientras se sigue batiendo la mezcla, pequeñas cantidades de agua, hasta obtener la textura deseada.


Fuente: AROMA ÁRABE, Recetas y Relatos. Salah Jamal.





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domingo, 5 de abril de 2009

Crumble de Fresas


Ya estoy aquí, por fin! Siento no haber publicado antes pero no he tenido apenas tiempo para nada, he intentado seguir a todos mis blogs a los que soy asidua y creo, si no me equivoco, que he dejado algún comentario en todos ellos, para que veáis que no os olvido, y por supuesto he contestado y agradecido cada uno de vuestros comentarios que para mi, es lo que da vida a este blog y que sin ellos… no habría nada.

Hoy os traigo una receta “copieteada” de nuevo, del magnifico blog de Alegna, La Casita Verde (os aconsejo que os paséis, ahora tiene un especial Pascua muy divertido), cuando la vi sabia que la tenía que hacer, me llamo mucho la atención, nunca había probado un crumble (me resultaba raro hasta pronunciarlo jaja) y encima lo había hecho de fresas! me encantan las fresas! con leche condensada, con zumo de naranja, con azúcar, en batido, con nata… y dicho y hecho!

Como no conocía nada acerca de este postre tuve que indagar un poquito y según lo que he investigado acerca de este suculento manjar os puedo contar que se cree que el crumble nació debido al racionamiento de alimentos existente en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.
Los pasteleros de Londres se ven en la necesidad de adaptar sus magnificas delicatesen a unos dulces un poco mas modestos (aunque no menos sabrosos), ya que las ostentaciones y lujos parecen haber desparecido tras las bombas alemanas.

Asi que de una de esas adaptaciones surge esta receta, pusieron en un molde una capa de fruta (de la poca que había) y la cubrieron con una mezcla de harina, mantequilla y azúcar, se hornea y listo! Resulto ser un manjar para los paladares mas exigentes.

Ese “topping” (cobertura) de migas se llamó “crumble” (derrumbe). El invento prosperó en EE.UU. y nacieron el “cobbler” (recubierto de galletas desmigadas) y el “crisps", mientras Canadá se deleitaba de fina “croustade”.


Se puede elaborar con diversas frutas, el más conocido es el apple crumble (con manzanas), pero también son exquisitos de albaricoque, pera, cerezas y en nuestro caso, fresas. También los hay salados, no descarto hacer alguno pronto, ya que me ha sorprendido gratamente este magnífico plato.

Se puede servir acompañado de natillas, helado, alguna compota… yo en esta ocasión he elegido una crema inglesa. Es preferible tomarlo calentito, al poco de salir del horno.
Los Anglosajones clasifican el crumble entre sus savory dishes (platos sabrosos), y no me extraña.

De fácil realización, es ideal para aquellos principiantes cocinillas que quieren sorprender con algo especial, además deja total libertad para la imaginación de cada uno, lo que hace que puedas preparar un plato personal e intransferible jaja

Asi que… esta receta va dedicada a… un compi del curro, que es mi fan número uno y que el otro día me puso roja como un tomate con tanto alago, a Juan P., que si Juan, que esta receta es fácil y rápida, que no lleva ningún ingrediente raro y que encima queda de lujo! ya me contaras, esta la tienes que hacer seguro eh? y quiero pruebas jaja, me alegro de que te guste tanto el blog y gracias por tus palabras, esa es mi recompensa del “trabajillo” que tiene mantener esto.

Espero que no os haya aburrido mucho, siempre me gusta saber un poquito de historia de los platos que preparo, sobre todo si no los he comido nunca, y ya os dejo la receta.
Ah! Se me olvidaba, disculpad la mala calidad de las primeras fotos pero me quede sin batería en la cámara y tuve que hacerlas con el móvil… :-(

Ingredientes
  • 200 gr harina
  • 100 gr mantequilla
  • 75 gr azúcar1/2 kg de fresas
  • 2 cucharadas de azúcar glass
  • 1 paquete azúcar vainillada
  • 1 pizca de canela

Preparación
  • Lavar las fresas y cortarlas por la mitad y ponerlas en un bol. Añadir el azúcar glass, el azúcar vainillado y la canela y mezclar todo con una cuchara. Disponer esta mezcla de fresas en la fuente donde se va a hornear el crumble.
  • Poner la harina, la mantequilla y el azúcar en un bol y mezclar con la punta de los dedos hasta quedar una masa granulada (en thermomix poner la harina, el azúcar y la mantequilla en el vaso y mezclar durante 15 segundos en velocidad 4).
  • Disponer esta masa por encima de las fresas y hornear en horno precalentado a 200º durante 20 minutos o hasta que este doradita por arriba.






Aprovecho para participar en el evento que organiza Zorra en su magnifico blog sobre Bufet de Postres, seguro que sale una recopilacion magistral, estad atentos!!!
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